8 habilidades básicas para forjar el liderazgo en tu empresa

El líder de hoy debe cumplir la encomienda de convertirse en imagen icónica, marca personal, representación terrenal de los valores y atributos de la empresa. Veamos el tipo de liderazgo que se busca.
Adaptabilidad. En un mundo globalizado, la capacidad para adaptarse al cambio constante, la innovación y la ruptura de las rutinas tradicionales es vital. Los líderes deben resolver las cosas con nuevos enfoques, convivir con grupos multiétnicos, hacer negocios con clientes en todo el mundo, acostumbrarse a viajar constantemente, ajustar su vida personal, ejercicio, salud, familia, dietas, recreación y hasta las relaciones personales de manera permanente. Se requiere resistir el ritmo de horarios cambiantes, condiciones de vida inéditas, pocos arraigos, muchas visiones y enfoques.
Inteligencia cultural. Flujos de información mundiales, cifras, estadísticas, datos que llegan de todas partes a todas horas, decisiones que deben incluir y considerar personas, ambientes y realidades al otro lado del mundo. Seleccionar lo útil, prioritario y decidir con base en un complejo sistema de negocios. Convivir con la diversidad étnica, religiosa, cultural y de género en los mercados, visualizar la interacción con clientes de gustos, mentalidades, protocolos, preferencias y deseos desconocidos. En la formación de líderes trabajamos con nuestros clientes para saber enfrentar todo eso y resolver los choques culturales, estilos de trabajo, formaciones, negociar e imponer una agenda o punto de vista común, aspectos que representan cualidades necesarias y muy valiosas para las empresas

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Influencia y persuasión. Las habilidades de comunicación orientadas estratégicamente, usadas en su máxima expresión para sacar lo mejor de las personas, aprovechar las oportunidades de negocio, resolver conflictos, dirigir equipo de trabajo y construir una red de contactos útil y eficiente. Herramientas de protocolo básico, comunicación oral, escrita, no verbal; saber convencer, generar una percepción positiva y saber destacar en todas las situaciones de manera ejemplar, dejar una imagen perdurable y hacer valer las cualidades personales.
Manejo de equipos. Mantener la disciplina y productividad de un equipo es cada vez más complejo. L@s líderes que se buscan requieren de cualidades a veces subjetivas, un carisma demoledor, sentido de dirección, firmeza, integridad para motivar, fomentar el flujo de energía al interior de sus empresas u organizaciones. Un pequeño conflicto interno, la falta de comunicación y los aspectos que inhiben una adecuada coordinación son parte de la agenda de trabajo del líder moderno.
Resistencia y durabilidad. No me refiero a permanencia. Se trata del control emocional, de la capacidad para mantener el ritmo, para hacer frente a los problemas sin verse afectado. Trabajamos con l@s líderes en diversos aspectos con relación a su preparación mental, espiritual y física para llevar su vida en orden, mantenerse ecuánimes, sanos, libres de complejos, sin arraigos destructivos, conservar su identidad, con la capacidad para manejar una crisis y reconstruirse cada día. Estas habilidades se pondrán a prueba frecuentemente. A veces el éxito demanda saber estar sol@ por largos periodos; se hará difícil conseguir amigos y pareja por la falta de tiempo; habrá que pasar mucho tiempo lejos de casa; construir hogar y sentar raíces se irá posponiendo. El ascenso de los líderes puede implicar que sus amigos tradicionales se acostumbren a no contar con su presencia en las fiestas de siempre.

Confiabilidad. Los accionistas y directivos buscan más líderes con visión, exploradores, innovadoras, intrépidas, capaces de dirigir en los tiempos difíciles, preparadas para soportar presiones, imponerse a la competencia y lo suficientemente ambiciosas, seguros y determinadas para buscar nuevos mercados, para abrir nuevos espacios y para ascender en sus posiciones. Para su personal y colaboradores, disponer de la seguridad de mando, de la fuerza y estabilidad del líder les dota del aplomo y certeza en el rumbo, se sienten involucrados, impulsados, orientados. El líder confiable no deja lugar para excusas, titubeos ni demoras.
Ejemplaridad productiva. Las empresas hoy en día buscan líderes que aporten no solamente el rendimiento laboral, sino que den siempre lo mejor de sí mismos, que se mantengan sólidas, estables y en crecimiento constante. Ejemplos radicales de cambio, dedicación y esfuerzo rentable; creadores de historias, ambientes y culturas internas que sean congruentes con el modelo aspiracional de sus marcas, productos y servicios. Los líderes deben cumplir hoy con la encomienda de convertirse en imágenes icónicas, marcas personales, representaciones terrenales de los valores y atributos de sus empresas y organizaciones tanto al interior como al exterior de las mismas.
Pensamiento crítico-estratégico. Los triunfadores de hoy tienen una mentalidad revolucionaria, ven cosas que otros pasan por alto, son una mezcla de genialidad, creatividad, imaginación y ciencia pura; detallistas que buscan el origen y las causas, las mejores formas de hacer las cosas, viven en tiempos concretos. Articulan rumbos y directrices calculando visionaria e intuitivamente. Usan la información y los datos cuando es necesario, dirigen con emoción cuando se requiere, no llegan simplemente a metas sino que satisfacen objetivos. Sus referentes son más exhaustivos, tienen un hambre permanente de conocimiento. Curiosos, exploradoras, inquietos, han logrado la independencia moral, motivación y disciplinaria necesaria para dirigirse y dirigir a otras.

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